¿Cómo ayudar a nuestros hijos a resolver sus problemas?

Nuestros hijos están expuestos desde temprana edad a diferentes conflictos como saber compartir, esperar su turno, no pegar y respetar a los amigos, cumplir con sus responsabilidades, controlar sus frustraciones entre otros.

La madurez del niño va de la mano a su capacidad de resolución de problemas y como padres debemos entender, que ellos se enfrenten a conflictos es algo positivo y es parte de la vida.

Los niños deben desarrollar habilidades para enfrentar de manera asertiva a las diferentes situaciones de conflicto. Para ellos es importante trabajar los siguientes pilares:

1. La empatía
El saber ponerse en el lugar del otro y percibir las necesidades de los demás, así como sus miedos e inquietudes, y ser flexibles y aprender a escuchar al otro, permitirá al niño o niña afrontar de mejor manera el conflicto. Además, reconocer sus propias emociones y la de los demás los hace ser más empáticos. Como padres nosotros somos ejemplos y si nos preocupamos de cómo se sienten ellos sin juzgarlos ellos aprenderán también a preocuparse por el otro de la misma forma.

2. Saber tolerar la frustración
Lo que debemos lograr es que el niño desarrolle autocontrol y tolerancia. Esto influye directamente en su capacidad de adaptación al cambio y en la resolución de problemas de manera más efectiva. Primero que todo debemos normalizar la frustración como algo que va a darse y lo que debemos aprender es a gestionarla. Debemos enseñarle a usar la respiración o relajación como primer instrumento que les permita lograr autocontrol, además de explicarles que no todo va a depender de ellos y que hay cosas que escapan de nuestro dominio. En el camino, es importante ir poniendo normas y límites que son excelentes herramientas que ayudan a tolerar la frustración.

3. Enfrentar conflictos y problemas a través del juego:
El juego simbólico es una herramienta muy importante para esto, el niño representa mediante el juego y muchas veces con disfraces, diferentes roles y da solución a los diferentes conflictos que en estos se presenta. También, los juegos que representan retos para ellos, desarrollan su creatividad
e imaginación y les permiten desarrollar mayor flexibilidad. Por otro lado, encontramos normalmente en las historias soluciones que pueden ser llevadas a la realidad de los chicos.

4. Expresar sus emociones e identificaras:
Expresar sus emociones y verbalizar lo que les está ocurriendo es una herramienta muy valiosa para afrontar los problemas. Las emociones tienen un origen y conocerlo hace más fácil analizar el problema y establecer soluciones dialogadas. Un primer paso y muy importante es permitirles sentir sin juzgarlo, validando lo que sienten y poniéndole nombre a cada una de ellas.

5. Conocer algunas estrategias de resolución de conflictos:
Como padres lo que debemos es enseñar a nuestros hijos a analizar las situaciones problemáticas y a evitar la agresividad. Enseñarles a hacer preguntas, pedir ayuda, usar un tono de voz moderado y a no quedarse en una idea fija puede ser muy útil. Las estrategias de resolución de conflictos más efectivas son el diálogo, la cooperación y el uso de la empatía. Además, podemos enseñarles que los conflictos tienen solución y que hay varias alternativas para esto.

¡Recuerda, cada conflicto en la vida de tu hijo puede ser una oportunidad de aprendizaje!

Tatiana Brenner
Psicóloga
Colegio San Pedro



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